
La cocina española se encuentra en lo que conocemos como la dieta mediterránea, una dieta equilibrada en donde predominan vegetales, legumbres, frutas, pescados y mariscos, así como un consumo menor de carnes.
Esta cocina es saludable porque aporta nutrientes valiosos y poco contenido de grasas saturadas, pero en los tiempos se corren el consumo de carnes y comida chatarra ha aumentado, dejando atrás la ingesta de marisco y pescado.

