
La cocina española se encuentra en lo que conocemos como la dieta mediterránea, una dieta equilibrada en donde predominan vegetales, legumbres, frutas, pescados y mariscos, asà como un consumo menor de carnes.
Esta cocina es saludable porque aporta nutrientes valiosos y poco contenido de grasas saturadas, pero en los tiempos se corren el consumo de carnes y comida chatarra ha aumentado, dejando atrás la ingesta de marisco y pescado.
Como en casi todo el mundo, parece que la comida rápida y el poco esmero en la cocina han ganado la batalla, agrandando cada vez más la tasa de obesidad y sobrepeso en el mundo. Para no perder las tradiciones de la cocina española, especialmente la de mar, que nos ofrece una infinita variedad de mariscos y pescados debemos seguir la cocina casera de nuestros abuelos.
Volver al buen vino de la tierra, beber zumos de frutas en vez de refrescos. Disfrutar de las ensaladas en cada comida, asà como de los aperitivos de jamones y quesos en los fines de semana, junto a familia y amigos.
No caer en la creencia de que el consumo de pescados y mariscos es un lujo y sólo para fiestas; animarse a preparar los platos tradicionales de la cocina española a base de mariscos como arroz a banda, fideua, paella, guisos de lentejas, pistos y pescados a la parrilla o guisados.
La cocina, al igual que cualquier ámbito de la cultura, forman parte de la identidad de un pueblo, además en el caso de España, los mariscos y pescados forman parte de la economÃa que alimenta y da vida a miles de españoles.


